martes, 15 de diciembre de 2009

ya lo dijo el Cristo

Hoy regresé a Puebla, cansado, con la boca muy seca y un poco preocupado por el asunto de los dineros. Creo que lo difícil de intentar ser independiente es que los dineros que antes podía utilizar para comprarme ropa, zapatos y libros –confieso que prefiero los dos primeros artículos– ahora lo utilizo para mantenerme. No me va tan mal, porque por lo menos tengo trabajo, pero creo que será una de las navidades con menos compras de toda mi vida. Por eso, y porque quiero reforzar mi muy reciente decisión vocacional, decidí que ya era tiempo de comenzar a deshacerme de libros. No de todos, obvio, pero sí de aquellos que representan la parte de mi vida de la que hoy estoy decepcionado. Así, junté más o menos unos 10 libros de lingüística en perfectas condiciones, y decidí que era hora de venderlos. Al hacer mi pequeño paquete me di cuenta de que verdaderamente he gastado mucho dinero en ellos, sea por el número o por la editorial fresa. Creo que no me arrepiento de haberlos comprado –muchos de ellos me emocionaron en su tiempo– pero sí creo que si gasté 350 para comprar "Antropología de la escritura", bien pude haber comprado el tomo de poesía completa de Eduardo Lizalde.
De cualquier manera, si usted es lingüista, antropólogo/a, especialista en pedagogía, educación indígena y/o interculturalidad, debería visitar mi lista. Encontrará libros de morata y de la extinta ariel a la mitad de su precio. Por mi parte yo, gustoso de tener un poquito de capital para las navidades, le haré caso al Cristo y venderé mis pertenencias. Quien sabe, tal vez hasta me diga que lo siga.

Aquí la lista:

2 comentarios:

GA dijo...

Me niego a participar de esto, no me gustan las despedidas. :S

samuel dijo...

Hmm

la mera verdad a mí sí me gustan las despedidas
y a veces es justo y necesario ser un poco drásticos

además
es bonito aprender a desprenderse de las cosas
para poder comprarse unos zapatos
aún más bonitos
jeje