martes, 8 de diciembre de 2009

Juego de la lluvia #7 o de las dificultades del extrañamiento seguido de Stand by me

Se supone que escribiría sobre mi fin de semana. Mi hermana cumplió 15 y lo celebramos en la hacienda de unos amigos. Una comida, tranquilita, con el día lluvioso, gris, nublado, totalmente xalapeño, y una paella de mi madre que me pareció manjar de dioses. Estaba feliz, le compré un bonito regalo a mi hermana y me compré uno de mayor precio. Cantamos, bailamos, bebimos sangría –decentemente– y no pensé mucho en la señorita X. Hasta en la noche. Entonces miré que tenía una llamada perdida, y luego un mensaje y otro y otro. Ese tipo de mensajes generalmente me alegran la vida, pero estos eran totalmente anodinos, grises, tan sólo para hacer conversación. Confieso que me enganché y terminé contestándolos y aún proponiendo un poquito más de conversación. Luego entró una llamada. Esperé que sonara 2 veces y dije hola. Nadie respondió. Pasó un segundo y luego colgaron.
Después la cosa siguió tranquila. Me da cada vez más miedo ir a casa porque siempre hay mucha y muy deliciosa comida, pasteles, guisados, flan, café. Más música, más risas con mi hermano, más feliz cumpleaños, hasta que regresé a Puebla hoy a mediodía. Fui a cobrar un extra y a buscar un libro que me interesa para la tesis –la nueva. No pude encontrar el libro y, a las 4, me di cuenta de que extrañar a alguien se siente muy parecido a tener hambre, sólo que se siente un poco más arriba del estómago. Y sin embargo, no puedo extrañarla, no del todo, porque nunca estuvimos cerca por mucho tiempo. Me parece que extraño la posibilidad de pensar en ella y de decírselo, la espera con esperanza, aunque sea poquita, la alegría de la noche antes de encontrarla de nuevo. Ahora la extraño justo así, sabiendo que estamos en la misma ciudad y que no podré verla mañana, ni pasado, ni pronto ni no tan pronto.

***

El viernes pensé en un poema de largo aliento para mi "breve manual de despedidas": Dead man walking, como una película muy loca, con una rola de bruce springsteen. Aquí el primer fragmento.

Death man walking


igual que un condenado espera dócil

la llegada de la muerte

así

te espero

***

Y en otras noticias, ya está el nuevo cóver de los forajidos fernández a Stand by me. Ahora que lo veo, me parece un poco demasiado ridículo, pero bueno, qué le vamos a hacer. Al final de cuentas, es el primer video oficial de los forajidos fernández. Va por aquí.


http://www.youtube.com/watch?v=48FHAgX1jAM

2 comentarios:

SUS dijo...

"me di cuenta de que extrañar a alguien se siente muy parecido a tener hambre, sólo que se siente un poco más arriba del estómago"

Lo peor es extrañar a alguien que tienes a tu lado por mucho tiempo. . .eso es peor! quiero pensar que todo, TODO, aquello que no me hace feliz por completo algún día será compensado o mejorado o simplemente me dará risa; por lo pronto no es así, es un ligero frío en la espalda.

Espero verte pronto y empezar a planear lo del "trio tristeza" ja que el nombre bien que nos va a quedar. Un abrazo!

samuel dijo...

Ay

pues sí
pero si no
cómo aprenderíamos a querer a alguien
si no es con extrañamientos
con distancias con cosas difíciles y a veces feas

o peor
cómo haríamos el trío tristeza?