domingo, 13 de septiembre de 2009

El César pide 2% más

...Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.

Mateo 22.21


Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo.

Isaías 5.20


Este suponía ser un post sobre nosotros, los clasemedieros bajos nacidos en los ochentas, pero no puedo dejar pasar el momento, el coraje, no sólo de ver cómo nos tratan de ver la cara de tontos, sino de que no hagamos nada al respecto. La semana pasada el ejecutivo anunció que dentro de su paquete económico-fiscal habría un impuesto del 2% al consumo general, pero que de ninguna manera era un IVA, sino que se llamará "impuesto contra la pobreza". Me parece la gente con dos dedos de frente se dio cuenta de la enorme estupidez que este impuesto –incluido el nombre– representaba, así que decidió tomarlo de quien viene, de la derecha que cree que todos –menos ellos– deben pagar impuestos para que todos –o sea, todos ellos– vivan mejor. Pero esta semana, detrás de las declaraciones de muchos diputados y senadores, se puede ver que ya está negociado. El impuesto, a pesar de que la población pataleé, grite y haga berrinche, irá. Y Dios nos agarre confesados.

Como el lector pudo ver, puse un par de versículos bíblicos antes del post a manera de epígrafes. El primero parece demostrar que Jesús era súper alineado con el stablishment romano. Yo, que creo que el Cristo estaba más allá de un par de monedas de plata por año, lo entiendo como lo que he estado pensando últimamente en llamar lo Cristopoético. Todavía no lo termino de pensar, pero lo sospecho como una forma de revulsivo. Si los fariseos decían que no, Él decía, sí y visceversa. De cualquier manera, eso es un tema que intento pensar y del que algún día postearé. Lo que quiero decir es que yo no me niego a pagar impuestos, siempre y cuando sean útiles y sirvan para lo que se supone que sirven. Lo justo. El problema es que los cristianos –católicos y protestantes por igual– han tratado de quedar bien con ese stablishment, apoyando ciegamente todas las ideas absurdas del César, y hasta tratando de ser tomados en cuenta por él. Y aquí es donde entra el segundo versículo. Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo. Cómo pretenden hacernos creer que pagar 2% más en todo es algo bueno para los pobres? Cómo pensar que el ejército sirve para algo más que para matar? Cómo llamarle austeridad a los fondos dobles, a los superbonos, al cambalache de trabajos decentes por los así llamados "empleos temporales" para que seas albañil o jardinero? Señores y señoras, jóvenes, señoritas, lectores queridos, El versículo dice Ay de los que a lo malo dicen bueno y a lo bueno malo. Yo les digo, Ay de los que aceptan, por cobardes, por cómodos, por imbéciles –y me incluyo–, las porquerías del César. Ay de nosotros, definitivamente.


***


Y para no quedarnos en el muy constante de la mera queja bloggera, pregunto. Alguien sabe de alguna marcha, de alguna acción concreta y seria, más allá de la burla lastimera de Carstens en facebook? Si la sabe, por favor dígame, invíteme, que tal vez se me ocurra alguna acción Cristopoética y me una. Quien sabe, tal vez hacer pasar no ya un camello, sino un Secretario de Hacienda por el ojo de una aguja. O mejor, por el ojo de un presidente.

2 comentarios:

nano dijo...

eso de meter a un camello por el ojo ya era cosa de verse, pero meter a un secretario de tal cabotaje, eso sí que está cabrón.
vaya sam, gracias por escribir un poco del coraje de todos. y chido por las citas, los chavos aquellos de la biblia sí que le ponían estilacho pa tirar pedradas.

samuel dijo...

La Biblia rifa!!!

jajaja