domingo, 25 de enero de 2009

por fin -de semana-

Finalmente, fin de semana. De una semana agotadora, de una semana bizarra. Llegué a casa y encontré que ya teníamos comedor, pero que la casa estaba terriblemente sucia, así que el mismo domingo en la noche limpié. Limpié como si se tratara de mi alma, como si de eso dependiera mi vida. Alfombras, pisos, baños, ropa. Todo limpio. Lunes de trabajo regular. Comida en casa de mi directora, y los diez kilómetros que se están volviendo costumbre. Martes maratónico por definición. Visita a mi abuela, y para hacer las cosas más emocionantes, se rompe la cadena de mi bici. Miércoles de cansancio acumulado, de darse cuenta que el futbol debe jugarse en lunes o martes para animar la semana. Y para comprobarlo, jueves de futbol. Cuartos de final a las 22 horas. Con un frío del carajo. Esta vez no nos jugamos el honor, ni la gloria ni el after party. Nos jugamos la emoción de estrenar nuestros uniformes que difícilmente estamos por pagar. El peor partido de la temporada, 9-9 ganado en penales. No diré más del equipo -Nápoli, a.k.a. Pilar Godoy FC, a.k.a. Metemelpo Jrs- , porque reservo un post especial, en el que pondré la foto oficial, y la descripción de los jugadores y espero que además sea un post de campeonato. Ahora sólo diré que el capitán sacó la casta por todos los demás. Yo me sentí terriblemente mal, enojado conmigo mismo por haber jugado tan feo, por no patear a los contrarios tanto como se merecían. Además, eran las 23.3o cuando todo terminó, así que al día siguiente a duras penas me levante. Resulta que debo llevar a mis alumnos a competir en el concurso de oratoria. Así que no pude ir al basquetbol, al que formalmente prometí asistir.
La noche, a morir con los caballeros de la piyama. No oficiaron, pero hubo un torneo de futbolito. El primer torneo lo arrasó invicto el No Mánchester Yenaitel. Los otros participantes fueron el Chichicastle Utd., El Atlético Pochíntoc, El St. Érény, el Real Zacapoaxtla. A las 23 el Troncarto FC se hace presente y derrota a todos. No aburriré con más detalles. Sólo he de decir que regresé a mi casa a las 7, después de cantar al menos 29 veces 17 años en versión arreglada -Jesús es el amor. Divertidísimo, pero tremendamente agotador.
Las moralejas de esta semana son:
  1. Mi alma no se limpia cuando limpio la casa.
  2. Los partidos se juegan en lunes para que nos alegren el resto de la semana
  3. Nuestro uniforme no es color vino, es guinda
  4. Los caballeros de la piyama son en verdad tipos de temerse
  5. Jesús es el amor, Jesús es el amor...

2 comentarios:

Areli dijo...

Yo opino que los partidos deberían ser los miércoles porque si reservas lo mejor para el lunes, la semana se hará más larga. Además, los miércoles te revitalizarían y te harán pensar el jueves: "cansado, sí, pero ya sólo faltan dos días".
Y lavar todo... Ayuda, pero no salva.
Besos

samuel dijo...

Nooo

es un asunto de día siguiente
el martes entro a las 10.30
entonces si jugamos el lunes, además de hacerme feliz, tengo más horas de sueño

miércoles y jueves entro a las 8.00
y viernes a las 7.30

Y sí
aunque no salve
seguiré lavando
porque a pesar de todo me siento mejor