miércoles, 5 de noviembre de 2008

Menos que un perro

Hoy, justo de camino al café aroma, encontré un remate de libros. Para recordar los mejores tiempos -y envalentonado con los doscientos pesos que traía en la bolsa- me asomé. Lo primero que vi fue, increiblemente, el libro de las memorias de Charles Mingus. Editado en Mondadori. No creo que sea posible dar una idea de lo que significa para mí encontrar el libro, y mucho menos dar cuenta de cuanto amo a ese hombre. Debo, para el caso, decir que es el único hombre del que he estado enamorado. Sí, tal cual. Enamorado de Charles Mingus. Afortunadamente está muerto y no corremos peligro, ninguno de los dos. Por falta de tiempo no diré mucho más, salvo el hecho de que su música cambió mi forma de ver el mundo, de escuchar la música. Charles Mingus cambió mi vida. Dejo una muestra del libro, que está en la tapa. Si la tapa dice esto, el libro debe ser fabuloso -justo como fables of faubus-:

Soy Charles Mingus. Soy mulato, soy de piel amarilla... medio amarilla... apenas amarilla, no soy lo bastante blanco para dejar de pasar por negro ni lo bastante claro para que me llamen blanco. Yo me declaro negro. Soy Charles Mingus: Para mí, no tengo color... Charles Mingus es un músico, un músico mestizo que toca con belleza, que toca con fealdad, que toca con amor, que toca masculinamente, que toca femeninamente, que toca música, que toca todos los sonidos, fuertes, suaves, sonidos que no se oyen, sonidos, sonidos, sonidos...

1 comentario:

Hernan Dario Garcia dijo...

a que tal amigo saludos excelente blog me gustaria saber si sabes donde puedo conseguir este libro te lo agradeceria mucho saludos desde Colombia