sábado, 2 de octubre de 2010

dos de octubre, otra vez

Hoy es dos de octubre. Otra vez. Seguramente en muchos lugares se organizaron memoriales, festivales, conciertos y lecturas de poesía, algunos sentidos y reales, otros sólo para taparle el ojo al macho. Seguro muchos de ustedes, queridos lectores y lectoras, pusieron o conocen a alguien que puso en su perfil de facebook algo sobre lo que ocurrió hoy hace 42 años. Seguro en algún momento del día, tal vez mientras preparaba el desayuno, mientras ponía música o lavaba los trastes, pensó en lo que significa este día. Y seguramente usted, mucho más informado/a, responsable y definitivamente mucho más congruente, pensó cosas más significativas que yo. Seguramente.
En realidad, a mí sólo me vino a la mente una cosa. Mi tío Hugo, que en paz descanse, estudiaba la prepa en el DF en el 68, y después de la matanza tuvo que regresarse a Puebla y repetirla, porque le quemaron sus papeles. No creo que nadie de entre todos los homenajeantes, los directivos universitarios, tan trajeados y relamidos, los rockeros baratos o poetas de cuarta que hoy gritaron o gritarán que el 2 de octubre no se olvida, en realidad puedan "no olvidar" tanto como él, como todos aquellos que vivieron en carne propia el dolor, el miedo, pero también el coraje y la determinación de hacer algo. Los que murieron, los que perdieron a alguien. Los que siguen ahí. 
Lo que quiero decir es que, sin importar cuantos homenajes, parques, monumentos o conciertos hagamos, la única manera de "honrar" a los universitarios de los 60's y 70's, de pagar nuestra deuda histórica es hacer algo. Dejar de ser tan incongruentes como para pagar 1500 pesos por estudiar en una escuela pública y gratuita. Dejar de formar profesionistas sin carácter, pusilánimes, de mirada corta. Dejar de hacer acciones simbólicas y comenzar a hacer lo que debemos, lo que debimos hacer hace 10, hace 20 años. Lo que quedó incompleto, lo que falta por hacer.

1 comentario:

Montserrat dijo...

Es verdad ya basta de tanto acongojamiento de parte de algunos supuestos que no saben en realidad como estuvieron los hechos y que solo andan ahí presumiendo un hecho histórico como si ellos hubieran estado casi casi ahí.

Si le digo usted es un sabio. Me gusto mucho tú reflexión cuando crezca quiero ser como tú. Jajajaja
Saludos.