sábado, 9 de enero de 2010

motivos del guerrillero inexperto o [un poquito] más de Cardenal

Resulta entretenido darse cuenta de la evolución –porque soy un cristiano pro evolución– de los motivos para esta guía práctica del guerrillero inexperto. En un principio, el interés fundamental era criticar a ese bellísimo producto social que es el guerrillero urbano, que levanta la mano izquierda en un mitin y con la derecha sostiene su ipod, que se beneficia de "la revolución" –lo que sea que el vocablo signifique– en su vida académica, laboral y productiva, y que, al final de cuentas, se compromete de dientes para fuera. Tenía en mente a un amigo que no era tan mi amigo –más bien era el novio de una amiga– y bueno, si he de confesar, lo hice porque, en el fondo, estaba celoso. Luego, en coincidencia con mi etapa de lingüista social wanabe, esto se volvió un bastión –bastante light, hay que reconocerlo– de la así llamada interculturalidad para todos. No creo que sea necesario decir, que el bastión duró poco tiempo en pie.
A pesar de todo, le agarré cariño al blog, y le dejé el título porque me resultaba –como supongo que también les resulta a muchos de los lectores y lectoras que me conocen– irónico. Si no me cree, bástele con darse una vuelta por los posts. Aquí, se habla de todo lo que me interesa –yo, implacable dictador de este blog–, y generalmente hay cosas que me interesan más que la política. De cualquier manera, a veces he tenido mis dos que tres momentos, y, aunque usted no lo crea, deseo no ser un asno apolítico.
Pero últimamente, como algunos saben, mi vida académica dio un giro, y ese giro me llevó a la poesía de Ernesto Cardenal. Prometo que en este post no seguiré con la misma cantaleta de que si la poesía, que si los salmos, que si las latas de cerveza vacías y colillas. No, este post va sobre un posible nuevo interés –o justificación de intereses– de este blog. El lado revolucionario de Ernesto Cardenal. A quien le interese, he de comentar rápidamente que el señor Cardenal participó en la rebelión de Abril en Nicaragua, fue parte del Frente Sandinista de Liberación Nacional –hasta que se apestó el frente– y del movimiento de la teología de la liberación por ahí de los 70's y 80's. Todo mientras daba misas y cantaba salmos al Señor. Si eso no le llama la atención, le dejo aquí un pedacito de entrevista en el 2004.

"La revolución es la puesta en práctica del Evangelio y es, sobre todas las cosas, una cuestión de amor".

Esa guerrilla sí me gusta, matarile rilerón.

5 comentarios:

nano dijo...

no sé a ciencia cierta cual es el destinatario pero me curo en salud, así que sólo diré que no tengo ipod.

samuel dijo...

Jejeje

una playera del "Atleti" de madrid
"niño prodigio"
y la palabra "precocidad"

te dicen algo?
-que conste que también a mí aplica precocidad, pero nunca, nunca, le iría a algún equipo de madrí-

abrazo

GA dijo...

¡No!
¿Daniel Irineo Morris es del Atlético?
Ash.
Yo tampoco tengo i-pod y si la revolución se hace con amor entonces suena muy hippie y qué, ¿creen acaso que me gustan los aretes largotes y escuchar a Janis?
(En este momento la que escribe mete las manos en las bolsas y se va silbando, buena forma de fingir demencia).

Pasifae dijo...

una canción de Frank Delgado... para los guerrilleros frustrados!! jajajaja

http://www.youtube.com/watch?v=T9xcxSdptWk

samuel dijo...

A ver

en este blog nadie que se precie de ser decente le va a ningún equipo de Madrid
porque eso invalidaría la decencia

Janis era realmente sexi –sigo afectado por el encierro, como podrán comprobar–

y
gaby (pasifae)
qué bonita rola
tan llegadora
jo

saludos a todos y todas