lunes, 22 de junio de 2009

abba, o del relevo en el bigote



Terminó el día de los padres, por lo demás un día tremendamente subvalorado en comparación con el día de las madres. No hay tanta euforia, y a lo mucho, las tiendas tratan de deshacerse de trajes y corbatas "para papá", pero ni siquiera ahora hay tantas ofertas como en el departamento de mujeres. Por lo demás, es una celebración sin drama. Abrazos tranquilos, nada de lágrimas, nada de promesas, nada de reproches, y algunos regalos -yo le di unos tenis de futbol. En fin, una celebración totalmente tranquila.
Lo curioso de esto es que el día es en verdad reflejo de mi papá. Nadie tan estable como él; ante la presión, se mantiene ecuánime, tranquilo, sin dramas. Es tolerante, es amable y, si yo fuera él, hace mucho que me habría corrido de la casa. Aunque somos diametralmente distintos, nos llevamos bien y lo quiero mucho, y bueno, él es quien me enseñó a ser voyeur de los deportes, por lo que le estaré eternamente agradecido, jeje.
Así que va este post por mi papá, mi abba, que además, está por cumplir exactamente el doble de años que yo, lo que significa que a la edad que tengo ahora él me tuvo. En la foto, él con un bigote que lo acompañó por muchos años, hasta que dejó de ser profe y se volvió ñor de traje y corbata. Ahora no tiene bigote, pero yo lo tengo por él. Saluut por mi abba, y por aquellos que sí rifan.

4 comentarios:

nano dijo...

hace rato, supongo que casi exactamente al tiempo que tu posteabas esto, le decía a A que el día del padre y el día de los niños héroes son, a mi humilde y boba consideración, los dos días más falsos de todo el calendario festivo. los niños héroes ni eran tan niños y mucho menos tan héroes -aún guardo serias dudas respecto a su existencia; además me caen bastante gordos-. y el día del padre, genial, en un país donde el 85% de los hogares están disgregados. supongo que el crecer en un típico hogar de madre soltera te hace inmune a los tributos paternarios.
pero del 15% que conserva a su viejo en casa, es chido encontrar a un tipo que guarda tal admiración por él, y que además es su clon mostachón. enhorabuena sam.

Areli dijo...

No es justo ser segundona en esto de poner comentarios porque ahora olvidé lo que originalmente había pensado; ahora pienso en el comentario del Daniel...
Ah, sí ya me acordé: qué post tan bonito!!! Es todo shalaloso. Pero bueno, sí: por razones ideológicas me cagan tanto día del padre como día de la madre: el segundo premia la función de "madre abnegada y sufrida" -el día de la madre es para el prototipo Sara García-; el primero es otro día para inventarse festejos como el del compadre, los abuelos o los tacos. Pero en fin: tómalo de la señorita amargosa-que-se-las-da-de-muy-muy-crítica. Después de todo debe ser bonito reconocer en el padre las herencias de lo chido. ¿Diametralmente opuestos? naaaaahhh! Para empezar, ya te lo he dicho otras veces, el gen Espinoza está ca-bron-si-sí-mo de fuerte.
Un abrazo y otro para papá-Samuel, nunca olvido que tienen la misma voz, pero él es todo diplomacia...

Anita Iruretagoyena dijo...

jmm..

Siento que invado un post de familia, pero no puedo callar y tengo muchas dudas: ultimadamdremente, Areli ¿Qué no eres tú su madre? Entonces, Daniel ¿Quién diablos eres tú en esta truculenta historia?

Creo que la evidencia de la foto y el contundente parecido afirman que Areli y Daniel, una mañana nublada, sacaron al pequeño Samuel de casa y le hicieron creer que era su hijo, tal como hacen a Juan Topo tras la fuga de Bart y la desesperación de los padres Simpson (Marge, bésalo, es como besar una palanqueta).

¡Afortunada fue la hora en la que Samuel reconoció su verdadero hogar! Mis felicitaciones por el bello post y a su papá (el que evidentemente es de verdad).

samuel dijo...

1. Areli: se escribe con S, Espinosa. Jeje, Papá-Samuel.

2. Daniel, 85%? Carajo. Entonces este post es también por las mamás que son mejores papás que los papás

3. Karla, Areli fue mi madre postiza mientras estaba en el deefe. Pero al darnos cuenta de que en realidad yo parezco el papá de daniel -jaja-, no podemos sino pensar cuán retorcido es el asunto, así que decidimos dejar de lado el asunto de las familiaridades.

Ah, y homero decía: Bésalo, sabe a palanqueta