domingo, 7 de diciembre de 2008

Más concursos


He estado meditando seriamente en torno al concurso de melones y a la Iglesia Heterodoxa de los Santos Inocentes. De lo primero, me llama la atención el hecho de que haya pasado por alto tan importante suceso; de la segunda, el grave silenciamiento que la IHSI ha sufrido el último año.
¿Qué pasó con esas grandes épocas de disertaciones interdenominacionales en el myspace? ¿Qué con los ágapes futboleros y cerveceros? Hoy, aún a pesar de que mantenemos el myspace y un grupo de Facebook, nada es igual. Luisito postea de vez en cuando, pero no hay mucha respuesta. Hemos dejado de crecer, nos estancamos en los 37 miembros.
De la mezcla de ambas meditaciones, resulta lo siguiente: tal vez nos haga falta crear un concurso, de talla internacional, para regresar los reflectores a la Iglesia Heterodoxa. No podríamos usar frutas, porque sería demasiado farol, así que me viene a la mente un concurso antiquísimo, inventado por el profeta Elías (1 Reyes 18):
Elías y los profetas de Baal
20 Entonces Acab convocó a todos los hijos de Israel, y reunió a los profetas en el monte Carmelo.

21 Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si el Señor es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.

22 Y Elías volvió a decir al pueblo: Sólo yo he quedado profeta del Señor; mas de los profetas de Baal hay cuatrocientos cincuenta hombres.

23 Dénsenos, pues, dos bueyes, y escojan ellos uno, y córtenlo en pedazos, y pónganlo sobre leña, pero no pongan fuego debajo; y yo prepararé el otro buey, y lo pondré sobre leña, y ningún fuego pondré debajo.

24 Invocad luego vosotros el nombre de vuestros dioses, y yo invocaré el nombre de Jehová; y el Dios que respondiere por medio de fuego, ése sea Dios. Y todo el pueblo respondió, diciendo: Bien dicho.

25 Entonces Elías dijo a los profetas de Baal: Escogeos un buey, y preparadlo vosotros primero, pues que sois los más; e invocad el nombre de vuestros dioses, mas no pongáis fuego debajo.

26 Y ellos tomaron el buey que les fue dado y lo prepararon, e invocaron el nombre de Baal desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: !!Baal, respóndenos! Pero no había voz, ni quien respondiese; entre tanto, ellos andaban saltando cerca del altar que habían hecho.

27 Y aconteció al mediodía, que Elías se burlaba de ellos, diciendo: Gritad en alta voz, porque dios es; quizá está meditando, o tiene algún trabajo, o va de camino; tal vez duerme, y hay que despertarle. (Ese Elías era el hit)

28 Y ellos clamaban a grandes voces, y se sajaban con cuchillos y con lancetas conforme a su costumbre, hasta chorrear la sangre sobre ellos.

29 Pasó el mediodía, y ellos siguieron gritando frenéticamente hasta la hora de ofrecerse el sacrificio, pero no hubo ninguna voz, ni quien respondiese ni escuchase.

30 Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se le acercó; y él arregló el altar del Señor, que estaba arruinado.

31 Y tomando Elías doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido dada palabra del Señor diciendo, Israel será tu nombre,

32 edificó con las piedras un altar en el nombre del Señor; después hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano.

33 Preparó luego la leña, y cortó el buey en pedazos, y lo puso sobre la leña.

34 Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua, y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo aún: Hacedlo la tercera vez; y lo hicieron la tercera vez,

35 de manera que el agua corría alrededor del altar, y también se había llenado de agua la zanja.

36 Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Señor Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas.

37 Respóndeme, Señor, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Señor eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos.

38 Entonces cayó fuego de Dios, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja.

39 Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: !!El Señor es el Dios, el Señor es el Dios!

40 Entonces Elías les dijo: Prended a los profetas de Baal, para que no escape ninguno. Y ellos los prendieron; y los llevó Elías al arroyo de Cisón, y allí los degolló.

Estaría bueno, ¿No? Sería un gran torneo de Dioses, y obviamente el Señor (Adonai o Ha Hashem) vencería a todos. Nótese que a pesar de todo, el Dios de los católicos y el de los protestantes es el mismo Dios, y Jesucristo es Su Hijo, así que seríamos del mismo equipo. Tal vez en el estadio Cuauhtémoc serían las eliminatorias y la gran final sería en el azteca. El único problema es que Maradona concursaría y si pierde tendríamos que degollarlo. Gran dilema para la albiceleste.

2 comentarios:

G Velázquez dijo...

Eres una máquina de hacer posts. Me pongo a trabajar dos días y ya tengo mucho qué leer de tu blog. Me das envidia, quisiera tener internet directo para ser tan prolíficamente bloggera como has sido tú últimamente. luego comento más, se me acaba la pila, para variar....

S. Aparicio Paredes dijo...

jaja cómo me pude perder de tu blog. Aquí reportándose Susana. Extraño las pláticas después de clase y durante las clases. Espero que estés bien y que tus alumnos sean buenos contigo. De lo de su Iglesia definitivamente está perdiendo "fieles seguidores" yo te recomiendo la evangelización a la antigua con libros didácticos por eso de los analfabetas funcionales.